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"Visita a Rupit"
8 de Marzo del 2008

Escapada a Rupit
Era un día tal, que todos nos planteábamos si temíamos que ir encima de nuestras flamantes monturas, o estaría mejor desempolvar las raquetas con piel de foca.
La semana había sido de carácter prácticamente glacial, pero tuvo bien la diosa Tefnut el perdonarnos el día, pues todos teníamos una sombra en el alma de si las circunstancias climáticas nos podrían complicar la jornada, pero no fue así.

Fijamos nuestro encuentro en un punto habitual, próximo a Granollers, con un ligero retraso por motivos que aquí no da a lugar, iniciamos nuestra itinerancia, duró poco el camino que cabe destacar que en este periodo es en el que se sufrió más el frio, pero en absoluto se alcanzaron niveles alarmantes. Nuestro destino era el centro de Vic, dando un rodeo a la villa, accedimos al casco antiguo, pero se demostró que la movilidad del grupo dentro de los núcleo urbanos era complicada y hubo algún despiste. Sin mas comentarios que alguna que otra vuelta extra, y con un poco de espera para encontrarnos con nuestros colegas enlatados, nos pudimos reunir en el interior de esta bella población.

Ahora que ya estábamos juntos, nuestros próximo objetivo era el separarnos y que cada uno hiciera lo que le diera la gana, con la condición de volver a reunirnos a una hora concreta.
En el marco que nos encontrábamos, es de justicia indicar que las opciones de carácter lúdico eran amplias, entre ellas se podía contar con una visita al mercado local, y sé de algunas que se tiraron de cabeza a batallar con los distintos puestos que poblaban la Plaça de la Vila, el marco arquitectónico no tenia desperdicio para el que tuviese interés cultural.
Pero no nos engañemos, la mayoría, entre los que me incluyo, el principal objetivo era el de contentar a la fiera que llevamos dentro, o sea que nos buscamos una cafetería para zamparnos un almuerzo. Una anécdota a destacar fue que al entrar en el recinto preguntamos si podríamos ocupar una habitación sin uso y recibimos una negativa, pero al destacar que eramos un grupo desperdigado de solo 17 personas y personajillos, les falto tiempo para habilitar la sala y unas cuantas mesas más.
Pasamos el rato con la habitual agradable tertulia que nos caracteriza, pero se acercaba la hora del reencuentro del grupo, por lo cual procedimos a abandonar el establecimiento con cierta premura de tiempo, pero cometimos un error, pues con la falsa esperanza de acortar el camino, nos metimos por en medio del mercado, y aquí quien no tenia interés de practicar el trueque de víveres por vil metal, encontró ofertas que consideraban un pecado el no aprovecharlas, otros también se entretuvieron por encontrarse conocidos y preceder a ponerse al día de la vida de unos y de los otros, por motivos de estos imponderables la unificación del grupo se retraso considerablemente.
Moraleja: el camino más recto no siempre corresponde al más rápido.
Una vez reunidos todos, emprendimos de nuevo la marcha hacia nuestro siguiente destino, el primer obstáculo a salvar era el salir de Vic; para ello se dispuso un conocedor de la zona a modo de guía que nos encamino prácticamente por el centro mismo.
En esta situación, el guía parece ser que se permutó en liebre, y un servidor como organizador y carente de visión de halcón lo perdió. Este hecho implicó el dar una cuantas vueltas más de las deseadas por el casco urbano, pero finalmente abandonamos la hermosa población y en el camino hacia Ripoll pudimos meter en el rebaño a la liebre.
En este tramo del trayecto nos invadió a todos una desidia considerable que se alargo hasta sobrepasar Olot, el tráfico en la carretera era bastante espeso y no invitaba al disfrute de la conducción.
Cuando se pudo divisar la primera indicación que apuntaba a nuestro destino final “Rupit”, el carácter de la carretera cambio como de la noche al día.
El aburrimiento dominante cambió por un embelesamiento del panorama.
La aproximación a Rupit se realizaba desde la vertiente norte, por lo que transcurríamos por una vía bastante sombría, a todos nos venia a la cabeza el frio que se había dado a lo largo de toda la semana y el temor ante la presencia de hielo, pero la bondad de la hora, el clima del día y la presencia de sal en la carretera despejaron las ideas de infortunio, no por ello se modificó el paso tranquilo que llevavamos y procedimos a dar un agradable paseo hasta Rupit.

Llegamos a una hora correcta, que no nos permitía hacer un reconocimiento del pueblo como se debía, pero más que correcto para iniciar la comida, no sin antes disfrutar de un pequeño atisbo de aventura al pasar el nada estable puente colgante.

La comida fue correcta, la típica que se puede esperar de un sitio típico. Sazonada por especias picantes, que no salían de elementos de aliño sino más bien de dispositivos de comunicación móvil.
Un recién llegado, al cual podríamos referirnos como el “Primisimo”, se batía con el “Sr. Boxerman” lanzándose archivos tipo “fantasías animaladas de ayer y hoy”, si alguien se había quedado con hambre, estos individuos no tenían problemas en facilitar estampas para que el personal dispusiera de un trozo de carne que llevarse a la boca.

Se finalizó el ágape, y procedimos al retorno a nuestros hogares o donde bien nos pareciera. De Rupit nos dirigimos nuevamente hasta Vic, disfrutando de unas pocas curvas más hasta el encuentro de la C-17, y a partir de ese momento nos fuimos dispersando para alcanzar nuestros destinos.

La jornada no siguió estrictamente el guion planeado, pero con buena actitud todo fue rodado, el rato de asueto dedicado en Vic creo que a todos se nos hizo corto y planteo que es una etapa que merece el dedicarle mas tiempo a ella.
Cronica de...:Quim-K
Fotos de......: Eworks, Wichy, RamBCN |
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