Calçotada 2006
19 de Febrero del 2006

SALOMÓ (Tarragona)

 
 

Cronica del organizador: Culdesac

Si es que no puede ser.

Mira que cada año lo pongo más difícil, pero no hay manera.

Un año más, se cumplió lo de siempre. La salida más numerosa: la calçotada.

A las nueve nos reunimos a la salida de la Diagonal para iniciar nuestra ruta. Tras una semana espléndida, con días soleados y temperaturas agradables, el domingo comenzó según lo previsto por los expertos del tiempo: bajada de temperaturas y chubascos ¡!


Algunos no se enteraron y sufrieron las consecuencias.

Lección 1: antes de una salida debe mirarse la previsión del tiempo y equiparse según convenga.

Y con un poquitín de retraso iniciamos la ruta. Y apareció nuestra querida compañera e inseparable y amadísima amiga de Waterbiker, motivo por el que así se llama: la lluvia.
Condicionó la expedición pues algunos no iban equipados para ella (Jordi, ¿tu?) y provocó una leve caída en la gasolinera de Vallirana que no tuvo mayores consecuencias que el susto. Esperamos veros en la próxima y que tengáis mejor suerte, Vito y Calvin.

Y proseguimos por esa mega fantástica ruta llena de hermosos paisajes , viñedos interminables, pueblecitos de nuestra maravillosa tierra del Penedés, por sinuosas carreteras de curvas entrelazadas y rectas de amplia visibilidad, sin apenas guardarrailes, que en un afán por mejorar año tras año, se habían esforzado en su preparación esos incansables organizadores, o sea, YO  y Dolsa (plas, plas, plas).

Lástima de la lluvia que hizo que todos fuéramos con un culiiiiinnn …

Y llegamos ante esa majestuosa imagen del Monasterio de Santes Creus e hicimos nuestra entrada triunfal cruzando el mercadillo que había en la placeta.

 

Como era inevitable, la mayoría se tomaron un pequeño desayuno, lo que provocó un retraso en la entrada y que algunos se perdieran la actividad de la visita al Monasterio.

Lección 2: las actividades son para disfrutarlas tod@s.

Chapeau!!

Me llevo un grato recuerdo de la visita a Santes Creus. El audio visual en la propia pared con arco ojival del Monasterio, es muy acertado y le da un encanto añadido.

  

La visita guiada por el recinto fue anecdótica. Nuestro guía se desgañitaba y gesticulaba de manera muy divertida para que todos comprendiéramos y disfrutáramos de la historia del recinto.

  

Nos enteramos de lo fanfarrón que era Pere II el Gran, la chulería de Roger de Flor i de los miedos de la gente por los fuegos fatuos y que dieron lugar al nombre del Monasterio. Y quién quiera saber más que lo vaya a visitar. Merece la pena.

    

Terminada la visita, lucía el sol. Algunos teníamos ganas de roscar la oreja a nuestra montura. Hacer esa fantástica ruta reprimidos y con los calçots a tocar, disfrutamos de esos pocos kilómetros que separan el Monasterio de Salomó.

Con las nubes amenazantes parece que los calçots están más buenos. Qué ansia por devorar y devorar. Pero que buenos están los jodíos.

  
    
   

Y para no repetir lo de siempre, nos hartamos de comer y beber. Y reímos y gozamos a pesar de la compañía que había en la mesa. "Mu mala compañía".

  

¿Y los cargols? Si es que son como lo del anuncio: "conocido en el mundo entero". La Tuna sentada en nuestra mesa y cantándonos. Si es que son únicos. Eso sí fue novedad.

  

Y creo que no me he dejado nada importante.

He dicho lo maravillosa que era la ruta? :

Espero que los nuevos lo pasarais tan mal como yo, que como habéis visto reflejado en mí crónica lo pasé fatal ;-), y los veteranos, peor!!

  

Ya falta menos para la próxima ¡!!!!


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