Quimera 2006
Ruta a Vidrá
11 de Marzo

Epístola a los Motonaut@s

Hermanas y hermanos os escribo estas líneas, para recordaros el correcto proceder que tiene que cumplir todo buen motero.
Como muestra de ello, os paso a relatar lo que tuvo lugar el día que señalamos como la Quimera de Vidrà.

La liturgia que realizamos en esa jornada , fue un acto solemne en el cual todos los feligreses debían acudir con actitud jovial, pues celebramos el misterio de la comunidad de fieles desplazados sobre dos ruedas, la preparación para tal acto es necesario el aportar monturas bien alimentadas (deposito lleno) y vaciar nuestros cuerpos de malos flujos (KK y pis fuera).

El inicio del oficio tuvo lugar sobre la 9:15 después de constatar que algunos fieles no iban a asistir por motivos de las inclemencias climatológicas del día anterior, que habían generado desperfectos en sus propiedades terrenales y tenían que proceder a restaurarlas, otros indicaron que tendrían que contactar con los mercaderes para el acopio de mobiliario para su futuro hogar, a pesar de su tardía respuesta, el resto de asistentes iniciaron su peregrinación.

El inicio fue tortuoso pasando por infinidad de calles vecinales y rotondas con el objetivo de evitar en la medida de lo posible el complicado transito interior de Sabadell, en esta labor el hermano Wichy ayudo con sus conocimiento del terreno a alcanzar la carretera que se enfilaba hacia Castellar del Valles. A excepción del propio hermano Wichy, todos los demás fieles coincidimos en nuestra incapacidad de repetir el itinerario, por lo que se ha de indicar que los caminos del señor son inescrutables.

Una vez en la revirada carretera de Castellar se inicio una marcha lenta conviviendo con los coches y los señores ciclistas que no permitían un ritmo de marcha extremadamente alegre. Se alcanzo el destino intermedio de San Llorenç de Savall, donde se procedió a dejar la carretera principal para elegir otra que nos conduciría hasta San Feliu de Codina.

El carácter de este camino era bien distinto al anterior, y es de reconocer que no es una vía transitada en exceso, un servidor cuenta el haberse cruzado con tres coches, cuatro ciclistas y un tractor.

Con este itinerario se pudieron observar escenas de estampa postal, con parajes silvestres y bucólicos, donde el peso de la mano del hombre no había realizado grandes estragos con la naturaleza.
También es de indicar que el trayecto fue amenizado por la presencia de maná en la carretera, a modo de infinidad de ramas depositadas sobre el firme, por motivo del vendaval del día anterior. Con esta materia en el suelo obligaba a irlas sorteando igual que debemos sortear las tentaciones para alcanzar el camino de la santidad.

Lo del recto camino lo dejaremos para el resto de fieles, pues correcto es indicar que en nuestra congregación, más que el recto buscamos la curva, y buena muestra de ello dieron estas carreteras, que sin buscar el vértigo de la velocidad extrema invitaba al disfrute y deleite del trazado.

Los feligreses nos reagrupamos a la llegada a San Feliu de Codina, donde se reinicio el peregrinaje hasta el monasterio de L´ Estany.

A la llegada del pueblo de L´Estany se procedió al cuidado del cuerpo en un bar de la localidad en donde fueron expulsadas las materias no deseadas y asimiladas otras (Visita al WC y almuerzo),

una vez finalizado el periodo de alivio, se procedió a realizar la visita del monasterio, como es característico en nosotros la misma se realiza con un reverencial silencio y orden (Creo que así lo recuerdo, pero no estoy muy seguro).

La guía nos indico el origen del monasterio, que no correspondía a una orden de clausura sino que estaba regentado por los Canonges, cuyo cometido era la realización de labores administrativas delegadas del obispado de Vic.

Un elemento destacable eran los capiteles que se encontraban en un perfecto estado de conservación. Había unos pocos que no disfrutaban de la misma suerte por motivos diversos, como pudieran ser movimientos sísmicos de la zona, o por actos de censura de la época o aversión a ciertas figuras (pobres diablos).

Supongo que por los comentarios de la asistenta, algunos asistentes vieron que tenían que realizar actos de penitencia, y empezaron a insultarse a si mismos diciendo que eran unos Cabr…., el pudor no me permite expresarlo literalmente, pero es curioso por que en su locura lo decían en tono orgulloso.

Para indicar estas curiosidades la guía no tuvo ningún reparo a indicarnos los objetos de la ira de la plebe de forma explicita, y no nos albergase duda alguna del pobre estado que se encontraban.

La visita al monasterio se cumplimento visitando la iglesia adjunta y con la adquisición por parte de algunos feligreses de rosquillas de cuaresma, lo que ignoro si estás se encontraban consagradas.

Finalizada la realización de los votos de la visita cultural, se reemprendió la ruta hasta Vidrá.

Esta parte del recorrido se planteaba tranquila y sin sobre-saltos, pero el "Pérfido" nos tenía preparada una prueba para probar nuestra "Fe" de moteros.

A la altura de Torelló se produjo un accidente que entorpecía nuestro camino, y nos obligo a desplazarnos de la vía principal y adentrarnos en las entrañas del pueblo, junto con la masa de fieles enlatados.

Un servidor que encabezaba la procesión de los fieles moteros, se confiesa desconocedor de los nuevos caminos que se habrían delante del grupo, pero encomendándose a san Cojinete de los Baches y siguiendo al resto de la marabunta de gente fue posible recuperar la ruta original.

A pesar del retraso que significo esta dura prueba, íbamos sobre un horario adecuado. Alcanzamos San Quirze de Besora, y tras otra reagrupación de la procesión se presento otro obstáculo, pero en esta ocasión la prudencia nos llamo a que no lo intentáramos sortear, y que esperásemos a que pasara. Los trenes que pasaban por el paso a nivel tenían aspecto de ser muy duros y poco dados a negociaciones.

Tras 10 a 15 minutos de interminable espera continuamos nuestra marcha, este era el último tramo del que seria el objetivo final de la jornada, como nos encontramos con caminos anteriores, se pudo disfrutar de una carretera revirada, con poco trafico y aderezada con restos de vegetación esparcidos por el firme.
En esta vía, se pudieron disfrutar nuevamente de paisajes idílicos, con sus animalitos pastando libremente por el campo.

El objetivo de Vidrà fue finalmente alcanzado, desmontando de nuestras monturas nos dirigimos al hostal, donde nos estaba esperando la mesa para reponer las fuerzas perdidas por el camino.

De todos es bien sabida la característica que tienen los herman@s motonautas por la frugalidad en las comidas. De esto da buena muestra el austero menú que fue ingerido, consistente en ensaladas comunitarias, entremeses de la tierra y una sencilla parrillada de carne amen del postre.

Algunos feligreses quisieron coronar el acto ofreciendo las rosquillas adquiridas en el pueblo del L´Estany, si bien es correcto indicar que muchos, entre los que me incluyo declinamos el ofrecimiento. Nuestro sistema digestivo acostumbrado al ayuno no nos permitía la ingesta de nada más.

Después de la celebración de la comida, se inicio el retorno a nuestros lugares de origen, con una parada final en la Gleva para dar de abrevar a nuestras monturas, Todos los asistentes retornamos a nuestros hogares.

Herman@s Motonautas confió que la lectura de estas líneas sean reconfortantes para vuestros espíritus, y os permita saciar vuestras inquietudes para alcanzar la virtud, en la que no diferenciamos personas unas de otras sino lo que encontramos son Herman@s Motonautas.


<== Volver