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El Bosq Vertical
CRONICA DEL BOSC VERTICAL
Pues la historia que os cuento comienza después de estar en mi madriguera y ver desde mi PC a una especie de humanos, que se hacen llamar Motonautas, y que tenían preparado un asalto a la iniciación en el mundo de trepar árboles (Como si no les llegara con hacer kilómetros y kilómetros en moto). Y en vez de ponerse en contacto con nosotras las ardillas, que de esto sabemos un rato, decidieron programar una actividad llamada Bosc Vertical. Pues sin mas, decidí presentarme a las 8:30 de la mañana en su punto de encuentro, situado a la salida de Barcelona (un poco complicado llegar hasta allí, ya que no había mucho árbol para desplazarme). Y no era la única nueva adquisición, ya que por allí aparecieron también Marc y Sonia, a los cuales hay que agradecerles la unión al grupo, por este día, de momento. Puntuales, como ellos son, se dirigieron a recoger a otra pareja unos kilómetros mas alante. Desde allí iniciamos, y desde este momento me incluiré en el grupo, una ruta de curvas de gran velocidad por la Autovia que va direccion a Vic, y a la altura de Tona, nos desviamos en dirección a Seva, pero como buen grupo de moteros que son no decidimos hacer el camino mas corto, sino el mas divertido. Si, en este trocito pase un poco de miedo, no se como estos locos son capaces de circular entre esa densa niebla, que no dejaba ver la luz de posición del compañero de alante. Insistiré lo que haga falta, con lo bien que se ve todo desde las copas de los árboles. Bueno, el caso es que llegados a una localidad llamada Taradell, todos nos reagrupamos y empezamos todos a disfrutar, ellos los moteros, por que empezaban las curvitas, y yo la ardilla, por que empezábamos a entrar en mi habitat natural, los bosques espesos del Montseny. Mala suerte tuvimos en este momento, ya que uno de nosotros, uno de los veteranos, con muchos tiros pegados, no pudo dominar a su bestia, la Deauville dijo basta, (dijo para sus adentros, que no quiere ser una segundona, que no quiere entorpecer el camino de su dueño para que pueda tener una montura mejor, ella dijo, yo ya solo soy un estorbo). Menos mal de Emilio y su coche grúa, (gracias por la colaboración) que trajo de vuelta a Eloy y Bruixa.
Despues de tanta curva, estos moteros, y yo también, mareada por el traqueteo, necesitábamos reponer fuerzas, y ahí en lo alto del Montseny, estaba el restaurante de Collformic, donde nos llenaron el estomago y nos dieron fuerzas suficientes para seguir camino y poder subirnos a los árboles. AUNQUE ALGUNOS SE QUEDARAN SIN DESAYUNAR. Seguimos ruta pues, ya que el percance nos hizo perder tiempo, 11 motos bajando y rateando por las fantásticas curvas del Coll de Collformic, hasta llegar a Dosrrius, y de ahí a Canyamars, donde a estos moteros les esperaba la dura tarea de subirse a los árboles. BOSC VERTICAL EN CANYAMARS Donde nos atendieron estupendamente. Muchas gracias Y cumplieron, vaya que si cumplieron, para absorber mejor la información
y las técnicas de trepar y saltar decidieron hacer dos recorridos
diferentes, uno de altura, para disfrutar del paisaje, desde otro punto
de vista al que están acostumbrados, y otros buscando los entresijos
de los árboles mas complicados. No sin antes ser orientados por
unos guías, que tuvieron que aguantar bromas del tipo, si después
del segundo árbol está la ambulancia, o que pasa si no se
cierra el seguro, nos podemos poner el casco, y tonterías varias.
Lo que si quedo claro después de hacer la actividad es que (ESTO NO ES PORT AVENTURA) Acabado tanto suplicio, por fin, y con una hora y cuarto de retraso,
nos dirigimos todos al sitio destinado para el gran manjar. Por que aunque
yo ya había visto lo que tenia que ver, no quería perderme
esos momentos de diversión que se cernían sobre el grupo. RESTAURANT L'HOSTALET DE DOSRRIUS. Ya que gracias a su paciencia y comprensión,
pudimos casi casi merendar a las 16:15 los suculentos platos que nos habían
preparado. Un escaso aperitivo, es verdad, pero con el cual no contábamos
y que se hizo agradecer, y unos platos mas que generosos, acompañados
por vino, agua y variedad de refresco.
En fin, aquí se acabo la aventura vivida el día 22 de Octubre de 2006 con estos aguerridos motoristas, ellos volvieron a sus ansiadas cajas pequeñas, metidas dentro de cajas mas grandes (casas les llaman ellos) y yo cambie de lugar, y me quedé a vivir en este bello paraje del corredor del Montnegre, muy cercano al mar mediterráneo, y donde puedo disfrutar cada semana, y reírme viendo a la gente intentando imitar a la población de ardillas. Un saludo para todos. |