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Calçotada 2005 SALOMÓ (Tarragona) Cronica del
organizador: Culdesac Pues el Domingo día 20 tuvimos nuestra Calçotada anual. Como suele suceder, es la salida de un solo día más multitudinaria de Motonautas. Este año se apuntaron hasta los elementos de la naturaleza: nubes, frío, ... luego salió el sol, cosa que se agradeció, y para terminar, un baño de lluvia para algunos y un poquito de nieve para otros. El día empezó nublado y con
un frío "del cagalse", lo que no fué motivo para
que no saliéramos con puntualidad. Bueno, casi
Mención
especial a nuestro machote Edgar, que lo intentó pero no pudo ser.
Te esperamos en la próxima.
La ruta estuvo fenomenal y la carretera perfecta. Este año no se perdió nadie. Me refiero en solitario, ¿ein? A la hora prevista llegamos a nuestro destino cultural: El Monasterio de Poblet, un poco helados, pero llegamos
Recuperadas las energías, iniciamos nuestra visita a ese centro de culto privilegiado, donde desde un principio percibimos la característica principal de los que allí moraban y de los que siguen: la austeridad. Austeridad en el trato recibido que provocó un retraso de 40 minutos sobre la hora prevista. Austeridad en las breves explicaciones que se nos dispensaron durante la visita.
Pero allí estábamos nosotros para romper la monotonía. La guía se desgañitaba por imponer el silencio, pero La Voz hizo que eso fuera imposible. La Voz no conoce de austeridad. Pudimos observar las maravillosas condiciones en las que
vivían los monjes benedictinos de la época. Jolín,
si tenían hasta ¡sala de prensa! Luego vimos el dormitorio del Abad. Ese sí que
vivía bien. Intimidad, calefacción propia, y acceso directo
a la zona de ocio: las bodegas. Eso sí, todo lo que vimos era "austero",
muy "austero". El guía de la expedición, cabroncete él, prolongó un poco más el recorrido, lo que hizo sufrir a más de uno que iba con alguna "R". No llego, no llego, decían. Y llegamos al punto donde se pierde la vergüenza: el celler, y ¡lucía el sol!
Pero qué buenos que estaban los calçots y todo lo que vino después.
Pero ¿alguien cenó?
Y de regreso a la city, hizo aparición la lluvia y en algún caso la nieve, pero eso no enturbió lo más mínimo el grato recuerdo del estupendo día que acabábamos de pasar.
El próximo año
.más.
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